General, ondas, periodismo

Me confieso, miento y mentimos

Mucho se habla, correctamente, sobre las apreciaciones periodísticas en Paraguay. Sobre si los medios dicen o no la verdad, como se supone en un campo hipotético, deberían de hacerlo. Lo cierto y concreto es que los grupos periodísticos no funcionan, por completo, bajo ideales de los cuales uno como ciudadano pueda decirse orgulloso o por lo poco identificarse. En castellano corriente: defienden sus intereses.

Más he aquí un conflicto. En países como el Paraguay, donde la Iglesia Católica y la Prensa son casi entidades a las que se les cree todo lo que dicen o publican, la relación odio-amor se puede construir y destruir con gran facilidad. Si bien al dogma religioso se aplica la frase de “hagan lo que yo digo y no lo que yo hago”, no pasa lo mismo con los medios de comunicación y menos con los periodistas.

La falsa moral constituye no sólo un problema, sino una sucesión de enfermedad a quienes habiten estas tierras en siguientes generaciones. Entonces, vale aclarar, no todos los periodistas, ni siquiera dentro de un mismo medio, coinciden con las ideas expuestas editorialmente o trasgrediendo límites dentro de notas en secciones cotidianas.

Los periodistas, además de entes -algunos- con pensamiento crítico, somos una raza, que se forma, trabaja, come, procrea y busca su bienestar, dentro de un marco de reglas tácitas, a las que queremos denominar y enfrascar como ética. Aún así y ahora que sostengo que ustedes ya entendieron lo que quise decir, o sea, que los medios mienten, pero que puede que los periodistas no, voy a cambiar la película.

Los periodistas si mentimos. Lo hacemos constantemente. Lo hacemos al decir que “por suerte” no fue una tragedia un accidente de tránsito, cuando bien sabemos que es el morbo lo que vende. Que la muerte y desmembramiento de varios integrantes de una familia sería mucho más interesante que un análisis político de la situación en el campo. Lo hacemos cuando buscamos lo banal antes que lo analítico, lo plano antes que lo profundo.

Pero no se preocupen, lo hacemos igual que todos, que todos ustedes y que todos los otros, que cuándo saludan dicen “¿Qué taaaal?” con tono tan fino como falso. Cuando bien a nadie realmente le interesa la respuesta a la pregunta.

Lo hacemos porque a pesar de ser otra raza, somos humanos, ni tanto como ustedes, ni tan poco como los medios.

Permitanme cortar por lo sano el texto. Para remitirme a los hechos. Ha sido una larga noche, esta fue una catarsis que culmina con una canción que les quedará zumbando en los oídos. Originalmente de Radiohead, covereada por Jorge Drexler, del disco The Bends, High And Dry.

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5 thoughts on “Me confieso, miento y mentimos

  1. Pingback: Feliz Navidad y Próspero año 2010 en Notas de Samuel Giubi

  2. Yo te avisé, que todo es mentira.
    Y te avisé, que esto no es verdad.
    Yo solo sé que nada sé.
    Vos entendés? O no entendés?
    Hacé lo que yo digo,
    pero no lo que yo hago.
    Hacé lo que yo hago,
    pero no lo que yo digo.

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