General, periodismo

De atención al cliente y otras yerbas

Ustedes no saben, pero me emancipé (?) y ahí arranca todo un suplicio cuando tenés raíces tecnológicas y de servicios que mudar de plantera. Pero bueno, vamos por partes he’i “mecánico” de auto robado.

La cosa es así, en el 2007,  contraté el servicio de Internet por antena de Tigo. Anduvo bien siempre, pagaba cerca de 200 mil al mes por un servicio aceptable y todo lindo. Me mudo a Lambaré y a la semana aparece un panfleto de “Internet Residencial”, nambré.

Llamo al *932 consulto qué onda, me dicen que están testeando el cableado, que es más barato, que soy luego muy lindo y tengo linda voz en la radio, nambré, chentema voi la papito. Viejo jagua salida como yo solo, consulto si voy a perder mi “antiguedad” (chúlina yo) y cosas así. Me dice que lo vea con el vendedor cómo arreglo eso, un par de llamados y listo.

Llamo al vendedor, me hace firmar un coso (?) y le tiro de nuevo el tema de mi cuenta vieja. “Tiene que ir hasta la Central o darme una autorización para que yo le haga las gestiones, pero como es cliente antiguo y el contrato ya venció, no hay ningún nexo entre la empresa que haga problema”. Ya está, dije dentro mío. Na’ape.

Me instalan la conexión, muy atentos los jóvenes instaladores, uno se prendió hasta a mirar conmigo el golazo de Nanni en Santa Fe (TE AMO CON TODA MI ALMA FLACO HERMOSO) y el servicio es espectacular. Más barato, muuucho más rápido, latencia ideal para ver porno jugar online. Bello.

Lo que sí que, hoy 1 de octubre (Entiendan mi calendario de cobro por favor), voy hasta un local de Tigo ubicado exactamente a la altura de Eusebio Ayala y la concha de tu hermana. Ahí cerca del Multiplaza. Paso a un box y proceden a explorar mis cavidades (?) para cobrarme todo lo que les debía yo a ellos.

La factura que tenía pendiente de pago era la que venció el 25 de setiembre. Por esos motivos casi esotéricos y que no me explicaron, tuve que pagar dos cuotas de 180 pijas más 25 dólares por la desconexión de mi antena y la puta que los parió, me hubieran avisado, agarraba un destornillador y les traía la antena, la chota y dos mangos, man.

El jovenzuelo que me atendió le tiró la peste al vendedor. “¿Entré en escuelita, verdad?”, pregunté. Criterioso el buen hombre, asintió con la cabeza.

“En total son 490 mil guaraníes” me dice. La banda magnética de mi tarjeta es casi una bombacha de prostituta a estas alturas. Vuelve con los documentos y lo mejor, me cobraron 500 mil. Así, de onda. No sé, ponele que se pagó la merienda, la propina, la comisión por tarjeta, qué se yo, pero explicame algo negro. Decime un par de cosas bonitas antes de deflorarme el culo.

Bah, y eso. Después conté un par de cosas en el Twitter porque si bien no soy tan famoso como para ir a MQM, me siguen un par de boludos (?) y me dice un sagaz que porqué pa no usé mis “influencias periodísticas“. Tengo nio el número de gente de Tigo a nivel gerencial (¡HALA TUTTI, OIMAAA PRENSA!), pero no puedo pue ser tan rasca de caer en eso. A fin de cuentas soy un cliente, como vos y como tu hermana que está buenísima, pero ese no es el punto, el tema es que casi te desprecian. Te ofrecen flores para comprar y cuando ya no querés más te hacen pasar por espinas. Y así.

De postre, un saludo para la gente de Claro. Bad Luck Mike fue esta mañana con su línea que tiene hace casi 2 años y por la que paga reverendamente al pedo como 100 y algo de lucas al mes. “Hola, quiero cambiar mi teléfono y quiero un iPhone”, así  de decidido fui. “No sé puede, es para clientes nuevos nomás”. La señorita tenía cierto aspecto de no haber, cómo decirlo elegantemente, recibido proteínas intravaginales (?) en un buen tiempo, pero otra compañera tuvo el acierto de recordarle que HABÍA SIDO SÍ SE PODÍA.

“Podés retirar pero tenés que pagar al contado el equipo y después sumale el plan”. El plan es lo que se conoce hacia mi barrio como “eikena nde revikuape”, pero bueno. Otro día vendrán más historias, cuando me sane el ano.

Así nomás son las cosas. Así nomás te tratan si sos un simple y normal cliente.

Actualización:

Es menester contar que Tigo “debido a la mala información brindada”, me va a devolver en crédito los 25 dolaruchos que me cobraron.

Si se pudiera hacer un trueque y que se queden con los 25 y ya no se equivoquen al darle información a los clientes, dejaría la plata. Pero tengo que comprar pañales, así que, ahí se ven zoquetes. (?)

Mentira, el tema es que hay que plaguearse, esa es la moraleja.

Estándar

21 thoughts on “De atención al cliente y otras yerbas

  1. Me pasó lo MISMO con Tigo. Lo peor es que tengo tantas líneas a mi nombre (la de la vieja, mi hermano, el internet de casa, mi línea..etc etc) que no sé que hacer.. PEro, I feel you bro! Me pasa lo mismo al menos 2 veces al año. Soy una pelotuda, ya sé.

  2. Hmm. Yo vivo en Lambaré y me ofrecieron pasarme a ese servicio de cable (dos años de antena) hace un par de meses, pero me cobraron solamente esos 25 USD de desconexión. La cuota es menor ahora. Bad luck Mike I guess.

  3. La verdad que te entiendo, tenía Tigo XL que ya era luego un parto y luego me pasaron a Wimax porque “demasiado me quejaba”. Eso sin contar el martirio que pase con su “modes” 3G que si fuera mujer capaz para eso me servía.

    Pero bueno, me pase a Fibertel 3 megas y estoy chocho, claro está, hasta que Tigo se de cuenta que no les conviene tener un buen servicio de Internet como Fibertel y me quieran enchufar su triple play (3 fredi vaské por el mismo cable)

    Los usuarios de las telefonicas e ISPs deberían tener su propia sección en el Popu y Crónica. Como proveedores de internet son buenos organizando conciertos y maratones en beneficio a los hijos de los empleados del callcenter y los deformes egendros que salen de las vaginas de los “ingenieros” que contratan de la Amerifarra

  4. Si si muy triste todo pero hay que decir que, como una suerte de pálido consuelo, esto es lo más gracioso que escribiste en los últimos, uhm…bah, lo más gracioso que escribiste hasta ahora, punto. So, el Mike ultrajado por las telefónicas es el Mike más divertido. Who knew?

  5. Patricia dice:

    Las compañias telefónicas son como el negro ese que te manosea (en realidad sólo utiliza un par de dedos) el trasero en la oscuridad del boliche y al voltearte ves otros 35 assholes mirandote la cara de boluda. Te quedas ahi, semi violada, sin poder hacer nada, más que ventilar tu frustración a través de este medio. Gracias (?)

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